Archivo por meses: enero 2007

Como un barco lleno de lauchas

por qué no me dijiste
que ya no me querías
me hubiera bien guardado
tantas palabras dichas

en vez de estar callada
haciéndote la nada
hablando de vestidos
mientras te confesaba:

que yo sin vos no era
más que un barco vacío
con un montón de lauchas
corriendo sin sentido

recuerdo situaciones
lugares y reuniones
me veo como en fotos
haciendo papelones
tomándote las manos
piropos susurrándote
mientras vos mantenías
tu cara de pescado

que yo sin vos no era
más que un barco vacío
con un montón de lauchas
corriendo sin sentido

aunque al menos fui feliz
algún momento de mi vida
y yo que me enojaba
con todos mis amigos
porque ellos me decían
que vos te aprovechabas

y ahora que me acuerdo
tus tantas relaciones
algunos me miraban
con ojos que brillaban

que yo sin vos no era
más que un barco vacío
con un montón de lauchas
corriendo sin sentido

aunque al menos me entregué
algún instante de mi vida
ay! qué fácil que es verse
como un idiota otra vez

Roland Garros

como Gaudio Roland Garros
de pura casualidad gané
la copa de tus labios
me comí tu almohada
como una empanada
-la última de la docena-
soy el último canapé de tu vernissage
donde inauguraste
el show de mi angustia

ante el pelotón de enamoramiento
los dientes de tu sonrisa
son soldaditos blancos en tiempos de paz
son niñas desnudas y asesinas

Canciones

acorazadme de canciones
para enfrentar el medioevo
de tu ausencia
blindadme el alma
así en la guerra como en el sueño
donde vuelves difusa
casi invisible y sin espinas

tejedme un chalequito antibalas
que me están cascoteando el rancho
con municiones parecidas a cosas viejas
por ejemplo:
tu ombligo

¡Basta de sexo y de fútbol!

culo teta teta culo
velludas piernas de jugadores
como putas de Sofovich
¡Ximena Capristo!
culo teta pierna
y la pelota que se mancha
barro estiércol y muerte
¡el sobaco chivato de Ruggeri!
¡replay! ¡replay! ¡replay!
¡la mafia de los periodistas deportivos!
decorada como una torta
a la luz de la historia
importará más la figura del lenguaje
que hoy se le ocurrió a Capone Niembro
que todas las fintas juntas de
de Corbata Bernao y Houseman
Vilouta Vignolo y Garófalo
Varsky Shinka y Pablovsky
ternas delanteras
ternas arbitrales
ternas de examen
termitas que se comen
hasta la madera de los arcos viejos

y culo teta teta culo
el acné de Dios
y la hemorrana de Mengueche
y culo teta teta culo
en la propaganda de la aspirineta infantil
y un culo enorme en el plato de sopa
flotando entre una mandioca y un caracú
y la señora Araceli que simula mamar una verga
en la propaganda del agua levemente gasificada

¡las boquitas!
¡las diablitas!
¡las marineritas de Almirante Brown!
y culo teta teta culo

“todas esas cosas distraen al jugador”
hoy aseveró el escritor don Roberto Raschella

y el puntín sagrado de Carlos Alberto “Puma” Morete
agujereando la memoria como un taladro

¿qué carajo tiene que ver una chilena
con la condición humana?

¿una palomita derrite el concepto de la angustia?

¿un taquito acaso redime
los pesares del alma?

“ese centro tenía una mezcla de pólvora y arsénico”
(Fabri dixit)

el policía de la esquina se parece mucho al Chelo Delgado:

¡basta de sexo y de fútbol!!!!

De culo

la redacción un tanto beatnik:
hablo del ojete
pero el ojete
es decir el culo
que es apenas
el agujero
la cavidad anal
el ojo del cíclope
en realidad me refiero a las nalgas
a la avaricia de tus nalgas
la armonía de la izquierda con la derecha
hablo del movimiento
y no del partido
hablo de curvas
donde la muñeca se luce
en infinitas tardes somnolientas
hablo de luces
en la punta del choto
cuando te vienes hacia mí
coagulada casi nena
engalanada
sólo con tu desnudo cuerpo
tu propiedad tu inversión tu forma
no me queda casi nafta en el tanque
pero igual arranco a todo lo que da
mi carrera lingual
hacia tu escote
suicidio natural
me la corto
y la flameo cual bandera
dedico pole position
tu triunfo
tu costumbre
mi gratísima derrota

Chofer de taxi

hola
yo soy aquel chofer de taxi
seguramente
no recuerdas siquiera
mi conversación mi espalda tensa
mi perfil izquierdo la mitad de mi sonrisa
cuando te di el vuelto
en pepitas de mi corazón
en el espejito retrovisor
quedaron pegados para siempre
tus ojos color café

fui tu chofer de taxi
una madrugada del siglo pasado
el viaje fue muy corto
un pedazo de la ciudad
como pétalo de flor silvestre
arriba la noche estaba estrellada
y abajo los perros eran todos amarillos

La hija de Butice (Hey stoopid!)

aunque puse la primera
-incluí en la formación
a ese punta paraguayo
y le coloqué en un dedo
del pie derecho
la más valiosa joya de la abuela
rojo rubí con la lengua
del demonio que salía y se metía-

aunque puse la primera
-insisto-
nunca acerqué el menor peligro
a tu corazón catenaccio
asistido por prestigioso bufete
de abogados
Helenio Herrera
Osvaldo Zubeldía
& Carlos Bilardo
(que pinchaba el muñeco vudú
a la altura de las bolas)