Archivo por meses: mayo 2007

Vivo

estoy escuchando a Tom Jobim
mientras tomo una copa
del whisky irlandés Jameson
(doce años de añejamiento)

pucha
que es lindo
estar vivo

(a meus caros amigos)

Noche de ronda

noche de ronda
que triste pasas
que triste cruzas
por mi balcón

noche de ronda
cómo me hieres
cómo lastimas mi corazón

luna que se quiebra
sobre la tiniebla de mi soledad
¿adónde vas?
dime si esta noche
tú te vas de ronda
como ella se fue
¿con quién está?
dile que la quiero
dile que me muero
de tanto esperar
¡que vuelva ya!
que las rondas no son buenas
que hacen daño
que dan pena
y se acaba por llorar

(Agustín Lara, México)

Zona del delta del Tigre

Tigre:
una ciudad con calles de agua
a partir de hoy
te quedan 35 veranos
35 islas que descubrirás
de un solo golpe
carambola chiripa casuales casualidades
solísimo en la cruz nacional
en la política rojiza de los otoños
nadie
nadie desea morir
la muerte se sube al viento
la muerte se sabe el ritmo
carga huesos de caballos
de calesitas acaecidas
en sucesivas mañanas
de mil novecientos setenta y uno
hay hojas diferentes
pendiendo del árbol que sucede
sin nombre en el tedio
en la generala sonora
que se eleva de las marchas
en espumas del torrente correspondiente
guijarros oh sí los guijarros
la infinita llanura
es carne que devora el infinito
haremos un sol nuevo
con todas las inocentes estrellitas
he solicitado de vosotros
un equipo de fantasmas
una colección de imágenes del sueño
vuestra voz acaecida
ha respondido finalmente
con su premonición sin sombra de sospecha
Tigre:
una ciudad con calles de agua

(a Rodolfo Walsh
a Haroldo Conti
a Leopoldo Lugones
in memoriam)

Antipoeta

Por la calle Bolívar, entre Carlos Calvo y Estados Unidos, hay en las paredes unos pequeños afiches con la cara del poeta chileno Nicanor Parra. ¿Será que la antipoesía al fin llegó a Buenos Aires después de 50 años de espera?

El nudo marinero

alguien hizo un nudo marinero en mi alma
y ahora ando contando cosas tristes por los cafetines
me tomé toda el agua del puerto
y no quedó ni un velero
me he puesto gris hasta los ojos
tengo en la boca un sabor de fruta extraña
y en los días nublados soy la nube más grande
la que tiene forma de ballena

alguien hizo un nudo marinero en mi alma

Transmite la realidad

una radio AM en sordina
transmite la realidad
el periodista no para
no para de hablar
su verba es florida y diagonal
entre el catch el turf y el rap
de los conchetos playeros
siempre es verano
en el vértigo informático
más información
más información
“pa qué vamos a estudiar
si está todo en el Google”
tímida y azul azulará tu carita
la insólita muerte
tus dientes en el frío
maraca malambo berimbau
la patria grande
nuestra muda lengua castellana

La canción de Buenos Aires

la psicodelia dibujó
líneas curvas
en el tablero de los autos
me evado en un diamante
para olvidar las cuentas pendientes
con la realidad
me compro una revista de viajes
en el subte
me bajo en la estación Uruguay
línea “B”
me clavo el primer farolito
en el pecho fruncido
piso el clavel que era para Mabel
emboco en el cesto
la rosa que era para Rosa
escribo de vuelta
la canción de Buenos Aires