Archivo por meses: agosto 2007

La aparecida de la calle Olavarría

la aparecida de la calle Olavarría
viaja en el 152 de Olivos a la Boca
sólo en noches de luna llena
lunitas le llueven en el pelo
en el sexo y en los senos

camina entre gatos con botas
y gatos con ojotas
trato de decirle una palabra
pero un santo de la iglesia San Juan Evangelista
me corre con un candelabro
por toda la calle Olavarría
entonces tiro mi ramillete de flores/palabras
en el cesto municipal
perfectamente diseñado
uso de mantel tu minifalda de jean
y me como la goleada
de tus ojos pardos
de tus piernas largas
de tus uñas rojas

la aparecida de la calle Olavarría
me hace tocar el timbre
en casas invisibles
pide gaseosas de marcas que ya no existen
en el reservado de ese bar
que cerró en mil nueve ochenta

en el nocturno paisaje
nadie conoce su nombre
los perros famélicos
los muchachos en celo
las innumerables tucas
son la corte de la aparecida de la calle Olavarría

hoy en el colegio
en vez del poema de Baldomero
recité de memoria
la forma de tus dedos

me puse de careta tus medias negras
y ya no me conozco ni yo mismo
debajo de mi piel
todavía el empedrado
recuerda el ritmo de tus tacos
el compás de mi corazón
apuradito

me abrazo al semáforo
y le musito al oído
largas frases doradas

que la ribera
que el arrabal
que la niebla del Riachuelo
me nubla los colores
me come los zapatos
y las palomas rezagadas

de la ventana de un yoti caen
papeles plateados
pentagramas con milongas inconclusas
orines ancestrales de pelelas celestitas

obsceno y gentil
el viento de la calle Olavarría
la envuelve en una nube
de partidos memorables
de carnavales y piñatas
de navidades en el patio

el viento de la calle Olavarría
copula con la aparecida de la calle Olavarría
a la vista de todos
con toda la muerte por delante

Buenos Aires no es impermeable a la muerte

el lunes a las siete de la tarde
un hombre murió
atropellado por un colectivo
en la esquina de Callao y Bartolomé Mitre

-Buenos Aires no es impermeable a la muerte-

pero muy junto a ti
en el umbral ornado de luciérnagas
es imposible fracasar

las semanas como banderas
de países estrictamente imaginarios

Estampas estampitas

estampas estampitas
del porteño que atraviesa
puertas de madera
de vidrio y de pesados
negros hierros
danza de los elementos
astucia de los orfebres
en el medio de la vida del porteño
estampas estampitas
la llave que pende del llavero
el farol y las doce han dado
y sereno
Buenos Aires en enaguas transparentes

Colonización

¿quién coloniza a quien
en esta tierra de nadie?

sube por tus muslos
mi alegría templada
en fraguas de rock y fantasía

elevo una plegaria
pequeña como un punto
en un cuaderno
muerdo los confites de luz
que exhala la persiana
y el mundo todo cabe
envuelto en un pañuelo

Pasos de baile

cuando uno está enamorado
no hace otra cosa que
dar pasos de baile

unos cuantos pasos de baile

se mueven los brazos
al compás de las caderas
se agita la cabeza
como una coctelera
palpita el corazón
como una maraca

el mundo es un barco
que de navegar no cesa
juguete de las olas
y a bordo
la gran fiesta
algo por venir
una catarata
que sale del pecho
para toda la humanidad

Sordo ciego y mudo

el mudo usa su celular
para los mensajitos de texto
y ahora todo el universo
lo escucha atentamente

desde que cambié los lentes
la ciudad está
cada vez más espléndida
puedo ver en el verde del semáforo
la campiña argentina
el verde chiste del capo cómico
una simpática cotorra puteadora
un muchacho con la camiseta de Ferro

el sordo escucha la cumbia
apoyando la oreja
sobre el culo de una morena
del norte del país

sordos ciegos mudos
caminamos la rutas argentinas
esperpentos
en tiempo de descuento
en the final countdown

La chica postre

la chica poster
la chica postre
con crema lubricante
para hacerle el amor
contra natura contra su cuello de víctima fatal
contra frente
ella no tiene balcones a la calle
sólo ventanas
por donde mira largamente
a nadie

la chica postre
con crema chantiyí
justo allí
por donde paso la lengua de canto
con humedad suficiente
para pegar mil estampillas
de sobres que vuelven
al domicilio del remitente

la chica postre
con cremas hidratantes y secantes
su cutis es graso y seco a la vez
inestable como clima de centro urbano
ella juega a dos puntas
se mueve por todo el frente de ataque
a punta de machete
a punto de perderse
como curda al borde de la riña
en el mediodía de qué ciudad
estará firmando contratos con el demonio
invirtiendo los términos y las horas oficiales
en mi reloj avanzan más rápido
las fechas que los días
cuando sale la luna además sale el sol
un rayo entre dos edificios

la chica postre
a la postre siempre triunfadora de sí misma
Miss Madrid Miss París Miss Buenos Aires
misterio en tres capitales
la chica de altura
la chica poster
la chica postre
creare lo que creare de su arte de sobremesa
sufriría yo las consecuencias
fabuloso corolario de una comida frugal
rica en calorías

oh dulce canto de sirena
aumentando mi colesterol

El niño y el árbol

niño moreno bajo el limonero
el limón más bajo
no te toca el cuero
niño en trance
niño en transas
con insectos gentiles
con mariposas que saben de memoria
los nombres de los mares

niño moreno de alas blancas
enjuagando nubes negras
en un charco del patio
jugando con la zarzamora
enamorándose de la enredadera
que llega al cielo y toca a Dios
en los pies y en el pelo

niño moreno armando
un mundo dos mundos
tres labios
que lo besan en la frente
completamente sabio
te vas entre la gente
como un globo azul
brisa que te lleva
por la memoria de un juego

Origami

son los días más fuleros
en la ciudad
cae lluvia granizo y agua nieve
se me empañan las ventanas y los lentes
ya no veo ni mi sombra
pero nosotros
nosotros los dos
armamos un sol de origami
con retazos
con retazos del amor

Montevideo

Mi corazón resbala por la tarde como el cansancio por la piedad de un declive.
La noche nueva es como un ala sobre tus azoteas
eres el Buenos Aires que tuvimos, el que en los años se alejó quietamente.
Eres remansada y clara en la tarde como el recuerdo de una lisa amistad.
El cariño brota de tus piedras como un pastito humilde.
Eres festiva y nuestra, como la estrella que duplica un bañado.
Puerta falsa en el tiempo, tus calles miran al pasado más leve.
Claror de donde la mañana nos llega, sobre la dulce turbiedad de las aguas.
Antes de iluminar mi celosía su bajo sol bienaventura tus quintas.
Ciudad que se oye como un verso.
Calles con luz de patio.

(Jorge Luis Borges, Buenos Aires)