Archivo por meses: abril 2008

El ojo avizor

la poesía me persigue
por la calle Filiberto
escapo por entre ríos
de rumbosas cascadas
llego callao y sin aliento
a destapar estas barajas
de espaldas rugosas
a jugarme la suerte
en el filo de las mesas
entre tuñones y olivaris de pura cepa
gloriosos asistentes
verdugos del escarnio
santos varones fileteados
en la cabina de los bondis
y los atorrantes de siempre
orquestas de mi ciudad
con los ojos en cualquier parte
con la gola partida
por la florcita azul del baldío feraz

se me chiva el mozo
cuando le pido
una hermosa mañana
con el pelo color de fe

Un tal Troilo Pichuco

en San Juan y Chacabuco
enterró las piedras de la payana
un tal Troilo Pichuco

usando como manga
el cordón de la vereda
escondió un sueño
un papel
un fuelle manso
trampeó a la muerte
una patota de comodines
serpentinas de sol
desveladas martingalas

gordo glotón
índigo niño inspiradísimo
te snifaste toda la fantasía
tus zapatos hoy volvieron
solos al barrio
como dos perros negros
abandonados
equilibrista de la novena raya
la noche practica su salto interminable
un taxi invisible te inventa calles nuevas
se derriten calaveras en el fuego
de tu corazón de pan
doblado en cuatro
sobre la mesa de los justos

cuando marcás cuatro
¡Buenos Aires es el ombligo del mundo!