Archivo del Autor: Rodolfo Edwards

¡Bienvenido 2011!

unos que la llevan bien
otros que la llevan peor
unos viajan en combi
otros van en coche al muere
uno se las llevan toda
otros socializan la angustia por los cafetines
unos agradecen
otros imploran
unos en orsai
otros habilitan -¡gracias!-
unos escriben cartas abiertas
otros lacran sobres cerrados
unos celebran
otros putean
unos se mojan bajo la lluvia
otros usan grandes paraguas coreanos
unos tocan la ármonica
otros se tocan el pito
unos hablan
otros callan
unos juegan
otros al banco de suplentes
unos en la cima
otros se caen de la cama
unos vino
otros agua
unos pan
otros piden

todos vivos
¡gracias a Dios!

Donde gano todas las batallas

mientras el cielo y el mar
empatan en misterios
la tierra alrededor de mí
crea una isla de ti
donde gano todas las batallas
palabras entre nos
que son luces en la ribera del mundo
entonces creo en milagros
la transmigración del yo
a un durazno entre tus manos
ese día inmenso
que siempre hay en tus ojos
que me obliga a dibujar
soles a cada rato

Poema con niño

el pequeño ciruja
come filosóficamente
una porción de muzzarella
tiradito
cerca de la entrada de Banchero
la tarde desliza su inminencia
y lo envuelve con una manta maternal
casi invisible
un aura magistral se dibuja en el cielo
una pantalla de nubes
una escuadra de barro
y de muy lejos llega el eco leve
de la voz de la Negra cantando:
“a esta hora exactamente
hay un niño en la calle
es inútil ensayar en la tierra
la alegría y el canto
porque de nada vale
si hay un niño en la calle…”
etc

Blues del crack imaginario

en un sábado por la noche
un muchacho entre los autos
se pone a hacer malabares
con una bola de acrílico transparente
la bola corre sin parar
por sus brazos por sus hombros
por su cabeza por sus manos
en un rictus infinito de movimiento perpetuo
su destreza honra la antigua Grecia
las proezas deportivas
de los ídolos planetarios
se me ocurre que este muchacho
debe jugar muy bien al fútbol
pero el canon del fútbol lo descartó
de sus listados
lo relegaron a esta noche de sábado
entre los autos que ya avanzan
con cierto pudor y respeto
ante el crack imaginario
el que no fue
el que nunca será